TOMASITO EL DE LOS CACHETAZOS, Piero Chiara.

El breve arte, de este explosivo cuento, es realmente clarificador en cuanto normalización foucaultiana, lenguaje y moral.

Tomasito es una joven alegre que frecuenta un bar llamado Rinoceronte; Es básicamente su mascota. Dueños y clientes cada dos por tres lo cachetean en en señal de afecto, es normal, pero al mismo tiempo es un hábito semiótico que reina en ese ambiente de pueblo. 

Preguntas psicológicas : 

¿Es un maltrato no obstante el hábito significante del cachetazo sea un signo de afecto? ¿La emoción del emitente de los cachetazos será la clave para entender esta situación?  ¿ O habrá que comprender la recepción de Tomasito, que jamás se enojaba, tomándolo como algo cotidiano?

Todos se desarrolla normalmente hasta que llega un abogado, con fama de usurero, para comer algo y tomar un cafe. Cuando este concientizó, de cómo trataban a Tomasito, pegó un grito en el cielo; “Que no se dan cuenta que es un joven, un niño,  pero qué gente tan ignorante, pobrecito; nadie más lo tratará así , yo me ocuparé de tí hijo, ninguno más te golpearà.

Y así obró el abogado, cada vez que iba al bar hacía las veces de jueces y vigilanteaba a los dueños y clientes del bar. 

Tomasito capta el malestar del Bar que causa este hombre devenido en juez, y , un dia,  se pone detrás de él , y  comienza a hacerle cuernitos. El abogado de un instante a otro se voltea, y proactivamente le pega una flor de cachetada que lo deja tirado en el suelo. 

Tomasito fue aplaudido por todo el bar. El abogado se fue muy caliente y nunca jamás volvió. Y, Tomás, fue ascendido a lavaplatos de bar y ya nadie más lo cacheteó.        

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